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Prepara tu piel para verano

En esta época estival del año, no paramos de escuchar la importancia de la fotoprotección para la salud de nuestra piel. Y, si bien es cierto que es fundamental, no debemos descuidar otros muchos factores clave.

Tras haber estado durante meses con la piel clara y protegida, sin mucha exposición solar, la transición a la que se somete nuestra piel debe ser gradual y progresiva.

Con toda la información de la que disponemos, somos conscientes de los daños de la radiación ultravioleta en nuestra piel. Son capaces de provocar eritema, pigmentaciones, envejecimiento prematuro, deshidratación, queratosis o en el peor de los casos, cáncer de piel.

Para evitar las posibilidades de sufrir lo anterior mencionado y reacciones varias como la urticaria solar o la dermatitis actínica crónica, es importante actuar y prevenir.

Cuidado de la piel este verano:

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano, nos protege contra el calor o contra lesiones o infecciones. Con el paso del tiempo, la piel va perdiendo hidratación y elasticidad, haciéndose más vulnerable a posibles amenazas externas. Lo que llamamos “Exposoma”.

Aunque sabemos esto, seguimos deseando lucir un bonito bronceado en verano. Pero lo ideal es que sea un bronceado saludable.

Por eso, es imprescindible que preparemos la piel para el verano, tomemos las precauciones pertinentes y nutramos la piel tras cada exposición.

5 PASOS PARA PREPARAR TU PIEL ESTE VERANO:

  1. Hidratación adecuada:

Mantener una piel hidratada activa la función barrera y reparativa. Esto se traduce en una piel mucho más resistente, haciendo que los niveles del agua de la piel estén equilibradas y que la barrera protectora sea más fuerte y flexible. Lo que hace que la piel combata mejor los factores externos que la dañan, especialmente la cara, al tener una piel más fina en esa zona. Para mantenerla hidratada es importante beber agua pero también tener un buen ritual facial de día y de noche.

La hidratación es importante también porque previene la sequedad. Así que no olvides aplicarte una crema hidratante nutritiva o tratamientos de bioestimulación para estimular tu propio colágeno y mantener la piel elástica e hidratada. También es fundamental para retrasar la aparición de arrugas.

  1. Dieta rica en vitaminas, zinc y selenio:

Una buena alimentación es clave para mantenernos sanos, pero… ¿te has preguntado qué es lo que ayuda realmente a la salud de nuestra piel? 

Los alimentos ricos en vitaminas, zinc y selenio son magníficos para la piel, ya que contribuyen a la protección de las células frente al estrés oxidativo.

  1. Exposición solar:

Aunque tengas ansia de tener un bronceado, no olvides que la exposición ha de ser paulatina y que el bronceado sólo dura un mes. ¡Así que no le des tanta importancia a estar morena!

  1. Fotoprotección:

La fotoprotección indiscutiblemente es necesaria para cuidar nuestra piel. A continuación te dejamos unos tips:

  • Utilizar productos de garantía demostrada y factor igual o superior a SPF30, teniendo en cuenta el fototipo, la edad y el contexto de cada persona.
  • Aplicarlos diariamente en las zonas expuestas como rostro, escote y manos.
  • Cuando vayamos a exponernos al sol, aplicar los fotoprotectores al menos media hora antes, en cantidad generosa, de manera uniforme sobre la piel seca.
  • No hay que olvidar fotoproteger las zonas más sensibles como las orejas, los empeines, la nuca, la coronilla, las axilas, etc.
  • Repetir la aplicación cada dos horas o tras transpirar, bañarse o secarse con la toalla (aunque se trate de productos “waterproof”, no resisten el roce de la toalla).
  • Una vez abiertos, utilizarlos en el periodo indicado por el fabricante.

AES234-72022

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