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Qué son las ojeras y cómo puedes acabar con ellas

Las ojeras delatan cansancio, envejecimiento… Y dan un aspecto apagado que no siempre podemos disimular a golpe de corrector. Para saber cómo tratarlas es importante identificar cuáles son las tuyas. Sigue leyendo si las padeces. 

¿Quién no ha tenido alguna vez ojeras?Una mala noche, una época cansada o con mucho estrés que nos impide descansar… Cuando aparecen no hay forma de disimularlas. Y nos ponen cara de tristeza y cansancio. Por muy avezada que seas con el corrector y los mejores trucos de maquillaje, las ojeras son difíciles de ocultar. Pero tranquila, nos hemos propuesto ayudarte a identificarlas y combatirlas:

OJERAS VERSUS BOLSAS

La mayoría de las mujeres tenemos ojeras. Esto es un hecho, sobre todo a partir de los 30 años en adelante. Hoy día, en las consultas de los médicos estéticos, la demanda para tratarlas no ha dejado de crecer. Entre loz motivos, las reuniones por Zoom o Teams que nos han hecho fijarnos más en nuestro aspecto y en aquellos rasgos que nos gustaría mejorar. 

Pero es que, además, el estrés, la falta de horas de sueño y las eternas jornadas que pasamos trabajando delante del ordenador forzando constantemente la vista (recordemos que la piel del contorno de los ojos es la más fina y delicada del cuerpo), nos han hecho sobreexponer y “maltratar”en exceso a esta zona del rostro. 

Si es tu caso, sabes de lo que estamos hablando. Pero lo primero que debemos entender es que ojeras y bolsas son dos cosas diferentes. En el caso de las bolsas, lo que cambia es la textura de la piel y que se produce una inflamación del tejido (suele ser por retención o acumulación de agua o grasa). 

Las ojeras, por el contrario, suelen ser por pigmentación. Pueden ser de color morado o, incluso verdoso. En este caso estaríamos hablando de ojeras de tipo vascular. ¿Lo bueno? Que pueden ser temporales o aparecer en situaciones concretas y luego desaparecer. Lo malo es cuando las tenemos de color marrón, cetrino o muy oscuras. En este caso se trata de ojeras hiperpigmentadas debido a que en esa zona hay una mayor concentración de melanina. Entre los principales motivos por los que aparecen están la herencia genética, las alteraciones hormonales que sufrimos especialmente las mujeres, la edad, el estrés y, por supuesto, la falta de descanso. Esta última es la más frecuente. 

CÓMO CORREGIR LAS OJERAS CON ÁCIDO HIALURÓNICO

Últimamente se habla mucho del tratamiento de las  ojeras con el ácido hialurónico. Ya sabéis que es esa sustancia que nuestro cuerpo produce de forma natural y que es el responsable de dar un aspecto jugoso a nuestra piel. Por desgracia, con el paso de los años su producción decrece. 

Y, en el caso de las ojeras, esta sustancia puede hacer mucho por nosotros. Porque, junto a la coloración oscura de las mismas, suele haber una depresión o hundimiento del tejido que hay debajo de los ojos que se puede corregir con el ácido hialurónico. Inyectándolo en la zona ayuda a recuperar el volumen perdido y a unificar el tono, corrigiendo así la mirada cansada que tan poco favorece. 

Pero es que, además, el ácido hialurónico estimula la síntesis de colágeno y elastina y protege la piel de los daños oxidativos, lo que favorece que esté más joven y luminosa. En definitva, un gran aliado antiedad. 

HÁBITOS DE VIDA MÁS SANOS

Está claro que, en lo que a cuidado de la piel se refiere, los hábitos de vida son fundamentales. Y tiene mucho que decir en la forma en que envejecemos. Es lo que los expertos llaman “exposoma” y que se refiere a ese conjunto de hábitos y agentes externos (desde la alimentación, la calidad del sueño, la radiación solar o la contaminación) que tanta repercusión tienen en la calidad de nuestra salud y nuestra piel.  

Por eso es importante detenerse en casa uno de ellos. Especialmente habría que revisar la dieta, por ejemplo, y reducir la ingesta de alcohol, tabaco y sal que tanto favorecen la aparición de las arrugas y ojeras. 

Lo mejor que puedes hacer es llenar tu nevera a de alimentos ricos en vitaminas y antioxidantes, como las verduras y frutas (cuanto más color tengan, mejor), pero también de alimentos ricos en hierro (como verduras de hoja verde tipo espinacas) y vitamina C (tomates) porque está demostrado que mejoran la oxigenación de los tejidos. 

Fundamental también ejercicio de forma regular para favorecer la oxigenación de la piel. Basta con caminar cada día veinte minutos e introducir, a lo largo de la semana, un par de días de entrenamiento de fuerza. Tu cuerpo y tu mente lo agradecerán. 

La cosmética también ayuda: ya sabemos que cuando tenemos ojeras los vasos sanguíneos de esta zona se dilatan más de lo normal y muestran ese tono oscuro. Para tratarlas en casa con productos de belleza hazte con cremas específicas para el contorno de los ojos, a ser posible en formato gel, es decir, no con texturas demasiado ricas con el fin de no favorecer la retención de líquidos en la zona. 

Y, por supuesto, con activos no grasos y con sustancias despigmentantes. En este caso, apostamos por la Vitamina K porque ha demostrado tener excelentes resultados. La clave de su éxito reside en que tiene propiedades antiinflamatorias y que ayuda a favorecer la circulación sanguínea. Así que ya sabes: si vas a comprarte un contorno de ojos para tus ojeras, procura que que tenga este activo. También te interesan los que incluyen aplicadores metálicos que ayudan a drenar  y activar la zona. Los puedes meter en la nevera y el efecto frío te resultará de los más relajante.  

DORMIR ES EL MEJOR ANTIOJERAS

Parece que nos planteamos los días como si tuvieran 30 horas. Pero no, tienen 24 horas. En nuestra agenda llena de cosas por hacer siempre el más perjudicado es el sueño. Porque es al que le quitamos tiempo para poder llegar a todo.

Mala decisión que repercute, no solo en nuestro aspecto, sino en nuestra salud y calidad de vida. 

En el caso de las ojeras, dormir las horas necesarias puede ser clave en el tratamiento de las mismas. El sueño necesita de su ritual y de su rutina. Para lograrlo, te proponemos unas sencillas claves: 

– Ponte de una hora para acostarte cada día. La disciplina es fundamental. 

– No a los dispositivos electrónicos una hora antes de dormir. La luz que emiten es capaz de alterar nuestro ritmo circadiano y dificultar que conciliemos el sueño. 

– Métete en la cama relajada y busca una actividad que te baje los biorritmos:leer, escuchar una App de meditación, ejercicios de respiración… 

– Procura que las cenas sean ligeras y a horas tempranas para facilitar la digestión y poder conciliar el sueño. 

– Evita hacer ejercicio de alta intensidad cerca de la hora de acostarte ya que se lo vas a poner más difícil a tu cuerpo para entrar en modo sueño.

– Un truco si tienes ojeras y bolsas: dormir con la zona de la cabeza más elevada. Así evitarás que se produzca la temida retención de líquidos. Y es que mantener la cabeza a un nivel más alto al dormir que el resto del cuerpo (tan fácil como poner doble almohada o algo debajo de colchón que lo eleve)favorece que el líquido descienda mientras dormimos hacia al corazón.

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